VENUS: ARIAS PARA SOPRANO DE LOS SIGLOS XVII Y XVIII
COMPONENTES Sophie Negoïta, soprano Miguel Bonal, viola da gamba Darío Tamayo, clave
BÚSQUEDA Y ELECCIÓN DEL REPERTORIO Pedro Octavio Díaz
NOTAS AL PROGRAMA Pedro Octavio Díaz y Darío Tamayo
La soprano suizo-rumana Sophie Negoïta se formó en la HEMU Lausanne y en el Mozarteum de Salzburgo con Barbara Bonney, ampliando su formación con Cecilia Bartoli, Barbara Hannigan y Patricia Petibon. Debutó en el Salzburger Festspiele como Esra en el estreno mundial de la ópera Ping Pong de Mischa Tangian. En escena ha interpretado papeles como Pamina, Papagena, Barbarina, Sophie (The Little Sweep), Mrs. Coyle (Owen Wingrave) y Solveig, además de diversos roles en King Arthur, Dido & Aeneas, Venus & Adonis y The Indian Queen en teatros como la Opéra de Lausanne, el Grand Théâtre de Genève o la Opéra de Reims. Colabora con orquestas como la Orchestre de Chambre de Lausanne, Mozarteum Orchestra u Orchestre de la Suisse Romande. En la temporada 2024/25 inicia proyectos con Íliber Ensemble y Darío Tamayo, y desarrolla una activa actividad de recital junto al pianista Jansen Ryser.
Nacido en Granada, Darío Tamayo estudió clave con Luca Guglielmi en la ESMUC (Barcelona) y realizó un máster en Dirección de Ensembles Barrocos en la Haute École de Musique de Genève con Leonardo García Alarcón, obteniendo las máximas calificaciones y felicitación del jurado. Ha dirigido conjuntos como Berlin Sinfonietta, London Classical Soloists, Moravian Philharmonic u Orquestra Barroca de Barcelona. En 2013 fundó Íliber Ensemble, conjunto que dirige desde entonces y con el que ha obtenido el Premio FestClásica 2026. Ha colaborado con Ensemble Jupiter, Cappella Mediterranea, Collegium Marianum Prague, Serendipia Ensemble o Cantoría. Ha actuado en Europa y China y ha grabado para RTVE, IBS Classical y NEOS Music. Desde 2024 es director artístico del Festival MUSAG.
PROGRAMA
PARTE I: ANADIÓMENA
LES PLEURS Monsieur de Sainte-Colombe (ca. 1640-ca. 1700)
ON N’ENTEND RIEN DANS CE BOCAGE Sébastien Le Camus (ca. 1610-1677)
IDOMÉNÉE: SARABANDE IDOMÉNÉE: ARIA “COULEZ RUISSEAUX” André Campra (1660-1744)
PARTE II: DIOSA DEL AMOR
PAR MES CHANTS TRISTES ET TOUCHANTS MA BERGÈRE EST TENDRE ET FIDÈLE Michel Lambert (1610-1696)
LA SUAVE MELODÍA Y SU CORRENTE Andrea Falconiero (1585/86-1656)
AH QUE JE SENS QUE MON COEUR VA MOURIR Joseph Chabanceau de la Barre (1633-1678)
AUX PLAISIRS, AUX DÉLICES Pierre Guédron (ca. 1570-ca. 1620)
PARTE III: EL LUCERO DEL ALBA Y EL OCASO
MADDALENA AI PIEDI DI CRISTO: ARIA “POMPE INUTILI” Antonio Caldara (1670-1736)
BAYLE DEL GRAN DUQUE Antoni Martín i Coll (ca. 1660-ca. 1734)
ALCINA, HWV 34: ARIA “AH! MIO COR!” Georg Friedrich Händel (1685-1759)
NOTAS AL PROGRAMA
“Venus invisible et présente”. Así invoca Thaïs a la diosa del amor en la ópera de Jules Massenet. Desde su nacimiento en la espuma del mar y su llegada a Chipre, Venus —o Afrodita— ha simbolizado la belleza, la seducción y las fuerzas contradictorias del deseo. Musa de poetas y compositores, su figura atraviesa la historia de la música como metáfora de las pasiones humanas: el encanto, la ternura, el arrebato y también el desengaño. Concebido como un tríptico, este programa propone un recorrido por distintas metamorfosis de la diosa a través del repertorio vocal e instrumental de los siglos XVII y XVIII
Parte I: Anadiómena – La que surge del mar El epíteto Anadiómena designa a la Venus nacida de las aguas. En esta primera sección, la música evoca la aparición de la diosa y el despertar de las emociones que la acompañan. La intensidad contemplativa de Les Pleurs de Monsieur de Sainte-Colombe abre un espacio de introspección, mientras que el refinamiento pastoral de Sébastien Le Camus nos sitúa en un paisaje donde la naturaleza se vuelve cómplice del sentimiento amoroso. Con André Campra, la escena operística irrumpe plenamente: en Idoménée, Venus aparece como figura tutelar cuyo canto “Coulez ruisseaux” fluye con la serenidad de un manantial, símbolo de armonía y seducción.
Parte II: Diosa del amor La segunda parte se adentra en el territorio más íntimo de Venus: el amor en todas sus formas. Los airs de cour de Michel Lambert, Joseph Chabanceau de la Barre o Pierre Guédron exploran la delicada retórica de la pasión en la Francia del Grand Siècle, donde el canto se convierte en espejo de los afectos. Aquí el amor puede ser dulce y fiel, pero también frágil o doloroso. Entre estas páginas vocales, la música instrumental de Andrea Falconieri aporta un momento de ligereza danzante: un recordatorio de que el amor, además de tormento, es también juego, gracia y movimiento.
Parte III: El lucero del alba y el ocaso En la última parte, Venus se transforma en el astro que ilumina tanto el amanecer como el crepúsculo: símbolo del paso del tiempo y de la transformación del deseo. En Maddalena ai piedi di Cristo de Antonio Caldara, la figura de María Magdalena canta la vanidad de las glorias mundanas, abriendo un espacio de reflexión y redención. La danza anónima recogida por Antoni Martín i Coll recuerda la vitalidad de la tradición ibérica, antes de que el drama alcance su culminación con Händel. En “Ah! mio cor” de Alcina, la hechicera traicionada expresa con intensidad desgarradora la fragilidad del poder amoroso.
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